Cocina castellana de temporada
en el corazón amurallado de Ávila
En 1987, Rodrigo Montero abrió las puertas de esta taberna con una idea clara: cocinar como siempre se ha cocinado en Castilla. Con el producto de la tierra, el respeto por la temporada y las recetas heredadas de su madre.
Treinta y ocho años después, su hija Elena lleva las riendas de la cocina sin perder ni un gramo de esa esencia. El cochinillo sigue asándose en el mismo horno de leña. Las yemas de Santa Teresa siguen siendo de las monjas de la vecina convento.
Aquí no hay modas. Hay producto, hay fuego y hay oficio.
Producto de temporada · Elaboración propia · Sin aditivos
"El cochinillo asado es simplemente el mejor que he probado en mi vida. La piel crujiente, la carne tiernísima... Todo impecable. Volveremos sin ninguna duda."
"Lugar mágico, cocina de verdad. Las yemas de Santa Teresa de postre son un pecado. El trato del personal, de 10. Llevamos 4 años viniendo cada verano en familia."
"Vine de visita a Ávila y me recomendaron esta taberna. Pedí el chuletón y el solomillo al Ribera. Precios muy razonables para la calidad. Sitio auténtico."